lunes, 6 de agosto de 2007

FENÓMENOS POLTERGEIST





La palabra "Poltergeist" designa una serie de extraños acontecimientos que se producen en distintos lugares y que, independientemente de la posible causa que los justifique, ofrecen una amplia gama de actividad paranormal.

Para comprender mejor el significado de dicho término debemos recurrir a la traducción etimológica del mismo. En este caso hallamos su origen en la lengua alemana, donde "polter" se puede interpretar como "ruido; molestar", y "geist" hace referencia a cierto tipo de seres como "duendes o espíritus".
Por tanto, entendemos tal denominación como un tipo de "espíritu ruidoso" o "espíritu burlón", ya que cuando hace acto de presencia, el resultado que provoca se asemejaría a juegos o travesuras.

El escenario que se forma cuando un poltergeist tiene lugar es bastante insólito y complejo. En él puede desencadenarse desde un suceso aislado a multitud de fenómenos anómalos.
Entre los más comunes que se identifican se hallan las apariciones fantasmagóricas (fantasmogénesis), los golpes y ruidos inexplicables (raps), desaparición y/o aparición de objetos sin justificación lógica (aportes), aumento o descenso de la temperatura (alteraciones térmicas), olores extraños (osmogénesis), aparición de imágenes o formas en estructuras determinadas (teleplastias), suspensión de objetos o personas en el aire sin que medie ningún tipo de fuerza o energía (levitación), audición de voces o música emitidas por fuentes desconocidas (parafonemas o paramelodemas), alteraciones eléctricas, desplazamiento de objetos,...étc.
También existen otro tipo de acontecimientos más singulares como el lanzamiento o lluvia de piedras sin causa aparente (litotelergia) o la producción de pequeños incendios sin inducción previa (combustiones espontáneas).
En todo caso la fenomenología o actividad paranormal es muy diversa y en cada ocasión puede manifestarse de forma totalmente imprevisible.

La cuestión más importante que surge a la hora de adentrarse en el estudio de un poltergeist, es, sin duda, esclarecer la causa que ha engendrado su desencadenamiento, y no los fenómenos en sí mismos.
Se deben tener en cuenta muchos determinantes, datos, pruebas, características, ensayos,... que nos sean de utilidad para poder deducir si el cuadro fenomenológico viene ocasionado por fuentes del "más allá" o es el resultado de la acción voluntaria o involuntaria de un ser humano.

He aquí el problema fundamental en el que científicos, parapsicólogos e investigadores se ven inmersos cuando intentan descubrir qué es lo que realmente instiga la manifestación paranormal.
Existen varias posibilidades: 1)Podría tratarse de la energía proveniente de una entidad desencarnada que induce la producción de los fenómenos 2) Sería la energía perteneciente a una persona viva, la que de forma descontrolada e inconsciente, actúa influyendo sobre la materia y el entorno, y por tanto, causante directa de todos los acontecimientos (psicorragia)
3) Podría ocurrir que existiese una gran carga emocional en dicho lugar y que crease una fuerte impregnación psíquica en el mismo 4) O bien, podría darse el caso de que fuese algún tipo de fraude.

Algunos estudiosos como el Dr. William Roll defienden la hipótesis de que el factor causante de la mayoría de los casos es una persona, y más aún, en numerosas ocasiones se trataría de un joven adolescente que presenta un estado emocional alterado (Hipótesis de la Psicokinesis Espontánea Recurrente). Pero claro está que esto no es aplicable a la totalidad de situaciones que se presentan, ya que en alguna de ellas tendrá más valor la posible presencia de una entidad del "otro lado".

En cualquier caso, la labor que hay que efectuar para concluir cual es el agente inductor de un poltergeist, discurre por un arduo camino en el que son muchos los factores a examinar para poder estimarlos, y otros tantos los que hay que descartar hasta poder deducir una conjetura más o menos fiable.
Y en este modo, en algunas ocasiones es posible determinar la causa originaria, lo que puede ser clave para detener la actividad paranormal, o al menos, disminuir sus repercusiones. Sin embargo, otras veces no se puede llegar a formular hipótesis lógicas ni aceptables, por lo que el misterio sigue estando presente. Así, independientemente de la continuación o desaparición de los fenómenos, el caso queda envuelto en un halo de "magia" o "encanto".
Y quizás que de ahí, desde hace bastante tiempo, a esos sitios donde se producen este tipo de singulares episodios se les conozca con el nombre de "lugares o casas encantadas".

En la actualidad, podemos encontrar en España algunos casos debidos a fenómenos poltergeist. . Uno de ellos lo hallamos en el conocido Cortijo Jurado, situado en la provincia de
Málaga, más concretamente en la localidad de Campanillas.
La leyenda que envuelve tan insólito paraje está compuesta por gran número de historias en las que se entremezclan desaparición de jóvenes muchachas, rituales sexuales, crímenes, enterramientos secretos,... y personajes de elevada posición social del siglo XIX.
Los fenómenos que se producen en su interior van desde visualización de extrañas luces cuando nadie se halla en el recinto, apariciones fantasmales, ruidos y golpes extraños, voces y gritos inexplicables, alteraciones en aparatos eléctricos,... hasta obtención de imágenes insólitas en fotografías o inclusiones psicofónicas en grabaciones realizadas en dicho lugar.
Pero una de las historias más curiosas relacionadas con este cortijo, se produce a finales del año 2000, cuando un grupo de teatro realiza unas tomas del lugar para la realización de un cortometraje. Los fenómenos tienen comienzo días después de la finalización de las filmaciones, cuando uno de los protagonistas del corto sufre un misterioso accidente. Posteriormente, se produce un inexplicable incendio en un local donde también se grababa, y lo más inquietante, la película definitiva es destruida por un formateo del ordenador donde se hallaba guardada, sin que nadie lo hubiese efectuado.
A día de hoy, las investigaciones sobre el Cortijo Jurado siguen activas.

Otro caso lo encontramos en la actual Diputación de Granada. El lugar exacto donde se halla situada ha servido para dar emplazamiento a varias edificaciones diferentes como un antiguo palacio, una iglesia (la de la Magdalena), un cementerio,... hasta el edificio que es hoy día. Los fenómenos acontecen desde hace mucho tiempo, pero es cuando se instala allí la Diputación granadina, el momento en que son mayormente percibidos. Puertas que se abren y cierran, aparatos que funcionan solos, alteraciones en el circuito eléctrico del edificio, luces que se desplazaban por los pasillos, ruidos, golpes,... En fin, una serie de extraños sucesos que desconcertaban y atemorizaban a los trabajadores del edificio.
La investigación fue llevada a cabo por la Asociación de Parapsicología Omega, con sede en la misma ciudad, y fue uno de sus integrantes quien vivió en carne propia un casual tropiezo con una silueta misteriosa, de la que fue capaz de memorizar las principales facciones de su rostro. Tiempo después, un dibujante de un periódico realizó un retrato robot del supuesto "personaje", siendo publicado en prensa y televisión. Para sorpresa de todos, una señora afirmó reconocer aquel retrato como la imagen del Padre Benito, el párroco de la desaparecida iglesia de la Magdalena.

Pero sin duda, un caso que pasará con creces a la historia, es el de las archi-conocidas "Caras de Bélmez". Se trata de una singular y compleja historia, que tiene comienzo con la aparición en un fogón de cocina de una misteriosa cara. Los hechos tienen lugar en el municipio de Bélmez de la Moraleda, en plena sierra Mágina (Jaén). Desde mediados de los años setenta la consecutiva aparición de rostros siniestros y temerosos en el suelo de esta humilde cocina, supuso el caso de teleplastias más impresionante conocido. Rostros de niños, ancianos, mujeres desnudas,... fueron surgiendo poco a poco. Unos desaparecieron, otros cambiaron y algunos, hoy día, aun permanecen intactos. Diversas investigaciones realizadas en el lugar dieron como resultado el descubrimiento de un antiguo cementerio bajo la zona. Pero fue en un intento posterior para resolver el enigma, cuando se encontró una nueva pista: la posible identificación de los rostros, su parentesco con la dueña del lugar (Dª María Gómez Cámara) y, en medio de todo, la presencia de la terrible Guerra civil. Los descubrimientos realizados en base a tales indicios aun permanecen en la penumbra.
A ello se puede añadir el temor que tenían muchas personas por las palabras pronunciadas por la dueña respecto a la desaparición de las figuras cuando ella muriese. Pero hoy día, a pesar del fallecimiento de esta admirada persona, las caras siguen estando presentes con lo que el misterio aún continua.

No hay comentarios: