Dicen que son los tiempos que corren los que producen este desasosiego en la vida de tantas personas. Pocos hay con los que hable y no me digan que se sienten perdidos, no saben cómo se sienten, lo que quieren, lo que anhelan... pero se sienten mal.
Buscan entre todo lo que tienen para intentar descubrir algo que les ayude en ese momento. Un objeto, una foto, una canción, unas palabras... pero una y otra vez lo único que consiguen es volver al pasado.
Y ese pasado a veces es dulce y otras amargo. Pero sea como sea, no duele, simplemente está ahí y ahora aflora como grito reprimido en el silencio y entre mil oídos sordos.
Y es extraño. Te hace pensar... Te hace ver cuales eran tus sueños cuando eras pequeño... Te hace sonreir reviviendo fantasías imposibles que cautivaban tu imaginación.... Te hacen sentir esa esperanza, esa chispa en el corazón que te impulsaba a seguir soñando mientras el tiempo pasaba....
Y te ves ahora.... en mitad del cuento pero aquellas historias fantásticas no están sucediendo tal y como esperabas. Algunas las has vislumbrado, otras sí las viviste, pero aún quedan muchas por disfrutar.
Y aunque el cuento se vuelva oscuro por la brisa del desconcierto, siempre podrás cerrar los ojos y escuchar... Y al hacerlo, si realmente estás concentrado en tu ser, dejarás que se borren esos recuerdos antiguos... quedará un sitio para algo nuevo que está por llegar... y una voz te revelará la felicidad que te abraza aunque en ese instante no la sientas.
Sabrás qué es lo importante. Descubrirás que eres más fuerte de lo que piensas y que eres capaz de enfrentarte a todos los imprevistos que la vida te pone por delante. Podrás conocer sin lugar a dudas, que la vida te guarda una vida llena de amor... y de esa felicidad que aún no percibes.
Y si tu mente no es capaz de asimilar esto, que es de esperar, déjalo pasar. Sonríe y siéntete vivo, que eres un ser de luz, un alma que tiene conciencia limpia y un futuro maravilloso... y lo más importante, que está en este lugar y en este momento para aprender, para vivir y para disfrutar.
Y por mucho desasosiego que sienta, por mucho miedo a la soledad, por muy baja autoestima que se pueda tener y por muy perdida que se sienta.... el camino está ahí delante. No se va; no se enturbia; no se pierde. Solo hemos de seguir andando aunque sea a oscuras, porque nada puede hacer que nos salgamos de ese sendero. No estamos solos. Nos tenemos los unos a los otros. Tenemos a los que no vemos. Te tienes a ti y al resto del universo contigo.
Y es la suerte que tenemos, es la vida que tenemos.
Y así os tengo a todos y doy gracias por ello.
Un abrazo muy fuerte para todos, en especial, para aquellos que saben quienes son y están andando conmigo en este tiempo extraño, donde caminamos a media luz.... pero siempre juntos...